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martes, 17 de diciembre de 2013

Curiosidades de las Hormigas, esos seres diminutos que conviven con nosotros

SABEN QUE SON MORTALES

En las colonias de hormigas, la supervivencia del grupo depende, en muchos casos, de que algunos de sus miembros asuman riesgos. Ese papel suele estar reservado a los individuos más mayores, que se aventuran a explorar zonas alejadas de la colonia mientras las trabajadoras jóvenes permanecen a salvo ocupándose de tareas "domésticas" dentro del nido. De esta forma se consigue una mayor longevidad media de las hormigas y, por lo tanto, de la colonia. 



Pero, ¿cómo saben estos insectos sociales cuándo se acerca su hora? ¿Tienen simplemente un "reloj vital" interno o son conscientes de su estado de salud? Para averiguarlo, Dawid Moron y sus compañeros de la Universidad de Jagiellonian, en Polonia, han llevado a cabo una serie de experimentos con Myrmica scabrinodis. 
En cada una de las once colonias estudiadas, a la mitad de las hormigas se les redujo la esperanza de vida exponiéndolas a dióxido de carbono (que acidifica su sangre y daña su sistema nervioso) o dañando su cubierta para exponerlas a infecciones. Pasadas cinco semanas, y para sorpresa de los investigadores, estas hormigas empezaron a abandonar la colonia en busca de comida más temprano y con más frecuencia que sus hermanas "sanas" de la misma edad.
Los detalles sobre este curioso comportamiento se han publicado en la revista Animal Behaviour.


NEPOTISMO Y CORRUPCIÓN

Un estudio de la Universidad británica de Leeds publicado en la revista PNAS acaba de echar por tierra la fama de cooperadoras y ecuánimes que tenían las hormigas.
Hasta ahora se pensaba que la nutrición era el secreto de la "realeza" en estos insectos, y que el hecho de que algunas larvas consumieran ciertos alimentos permitía su desarrollo hasta convertirse en reinas. Sin embargo, Bill Hughes, investigador de la Universidad de Leeds (Reino Unido) acaba de demostrar que es la genética la que manda. Según el investigador, algunos machos pasan uno o varios genes que permiten a sus descendientes convertirse en reinas reproductoras, y no en ?simples obreras? estériles. De esta forma, estas nuevas hormigas obtienen una ventaja y "estafan a sus hermanas altruistas, que nunca tendrán la oportunidad de convertirse en reinas", puntualiza Hughes.

El problema es que si demasiadas larvas se convierten en reinas, el desequilibrio podría ser descubierto por las hormigas trabajadoras, que podrían ponerse en contra de sus dirigentes. Por eso, los machos que portan el "ADN real" lo diseminan por diferentes colonias, para pasar más desapercibidos.

Según el doctor Hughes, cuando uno estudia insectos sociales como las hormigas y las abejas "es el aspecto cooperativo de su sociedad lo que primero destaca". Sin embargo, un análisis más profundo pone de manifiesto que la corrupción y el egoismo están también muy presentes en sus colonias.  


ASUSTADORAS DE ELEFANTES

Las acacias de Kenia (África) serían derribadas y devoradas sin piedad por los elefantes si no fuera por que cuentan con diminutos aliados: unas hormigas mil millones de veces más pequeñas que los paquidermos que, sin embargo, consiguen asustarlos.

Según revela un estudio publicado en el último número de la revista Current Biology, las columnas de hormigas disuaden a los elefantes introduciéndose en su sensible trompa si se atreven a acercarse a las acacias, que a cambio de protección ofrecen a los insectos refugio y alimento en forma de néctar. "Es una historia de David contra Goliat", explica el biólogo estadounidense Todd Palmer, coautor del trabajo.

Con este hallazgo se confirma que las hormigas tienen un importante impacto sobre el ecosistema de la sabana en la que viven, al proteger a unos árboles que son necesarios para absorber el dióxido de carbono y reducir así la acumulación de gases de efecto invernadero, señala el estudio.

Todd Palmer y su colega Jacob Goheen , de la Universidad de Wyoming, en Estados Unidos, se dieron cuenta durante una investigación en Kenia de que los elefantes se apartaban de una variedad de acacia común en la zona, la Acacia drepanolobium, en la que proliferan estas hormigas, mientras se alimentaban de otras variedades como la Acacia mellifera, su plato preferido, que está libre de estos insectos. Y comprobaron que eran las hormigas -y no el sabor de cada especie- las responsables de estas diferencias. Además, en un experimento a campo abierto, los científicos eliminaron las hormigas de algunas acacias y comprobaron un año después que estos árboles habían sufrido muchos más daños que los demás.

Un detalle curioso es que estos mismos insectos no molestan a las jirafas, que se alimentan sobre todo de hojas de acacia y apartan a las hormigas con su rugosa lengua. La trompa del elefante, sin embargo, es muy sensible a las picaduras de las hormigas y es el auténtico "talón de Aquiles" del animal, según los científicos.


LA HORMIGA DE FUEGO ROJA ES UNA TROTAMUNDOS

Investigadores del Centro de Entomología Médica, Agrícola y Veterinaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos han utilizado el ADN de la hormiga de fuego roja (Solenopsis invicta) para estudiar el recorrido de sus sucesivas invasiones durante su expansión por tres continentes.
Según señalan los autores del trabajo, publicado en Science, la hormiga llegó a los Estados Unidos procedente de Argentina y consiguió establecerse con éxito en el sur del país durante más de 90 años. Desde Estados Unidos viajó a California, el Caribe, China, Taiwán y Australia en al menos nueve invasiones diferentes.

Los científicos, dirigidos por Marina Ascunce, del Museo de Historia Natural de Florida, analizaron las variaciones genéticas entre 2.144 colonias de hormigas de fuego procedentes de 75 localizaciones de todo el mundo para estudiar su expansión. Los descubrimientos apoyan la presencia de un clásico efecto de "cabeza de puente", por el cual una única población que se ha establecido por una invasión reciente se convierte en la fuente de invasiones repetidas a nuevas áreas.

Las hormigas de fuego probablemente fueron de Sudamérica a los Estados Unidos como "polizones" en barcos de carga. Los autores señalan que el aumento del comercio y de los viajes podrían estar detrás de la expansión global de esta especie de insectos.

Las hormigas de fuego rojas son muy agresivas. Atacan ante todo a otras especies de hormigas, lo que en el sur de Estados Unidos ha conducido prácticamente a la extinción de las especies nativas.


RECONOCEN A SUS ENEMIGOS

Científicos alemanes han estudiado la forma de vida de Temnothorax longispinosus, una hormiga capaz de diferenciar a sus peores enemigos, a los que ataca con mucha agresividad.

Esta especie es invadida de manera frecuente por cerca de 20 especies de hormigas denominadas esclavistas, que intentan robar sus crisálidas o ninfas, y a veces incluso matan a la reina. Cuando estas invasoras son detectadas, las hormigas intentan morderles y picarles hasta la muerte, destacan los autores de la Universidad Johannes Gutenberg (Alemania) en un artículo publicado en la revista Ethology.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos estudiaron en el laboratorio cuál era la reacción de T. longispinosus ante diferentes intrusos. Y comprobaron que cuando las hormigas se enfrentaron a una especie esclavista la atacaron ferozmente. Sin embargo, en el caso de otras tres especies, simplemente trataron de expulsar a las intrusas de su nido, sin violencia . Desde un punto de vista evolutivo, los autores consideran que tiene sentido esta capacidad de distinguir especies ya que "no desperdician su energía respondiendo agresivamente ante todos los intrusos. Es lógico que ajusten su respuesta a la gravedad de la amenaza".


CARRERAS RELEVO

Según un estudio llevado a cabo por el Dr. Xavier Arnan y otros investigadores del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF), las hormigas obreras pequeñas son más rápidas buscando semillas, una destreza que se podría atribuir a que el tamaño reducido les facilita el movimiento entre la vegetación. Por el contrario, las obreras de mayor tamaño son mejores transportando las semillas. Caminan más rápido con la carga encima y tienen menos probabilidad de perderla por el camino. Es decir, que la habilidad de transportar firmemente la semilla se incrementa a medida que aumenta el tamaño del individuo. Por tanto, las cadenas de transporte de semillas en estos insectos se organizan según el tamaño de la hormiga, de más pequeñas a más grandes, hasta que llegan al nido, y pueden implicar desde dos hasta nueve obreras diferentes.

La estrategia basada en el reparto de tareas y el trabajo en equipo es más rápida encontrando semillas, más segura a la hora de transportarlas hasta el nido, pero más lenta durante la fase de transporte, ya que las semillas deben ir pasando de las hormigas pequeñas a las grandes. Por el contrario, la estrategia de transporte individual es más lenta a la hora de encontrar las semillas, menos fiable en el momento de transportarlas, pero más rápida en el transporte, pues la hormiga que encuentra la semilla es la que la lleva directamente al nido, sin intermediarios.

El estudio español, publicado en Behavioral Ecology and Sociobiology, revela que si una hormiga grande encuentra una semilla es muy probable que la transporte ella sola hasta el nido, mientras que si se trata de una hormiga pequeña hay muchas probabilidades de que comience un trabajo en equipo. Sin embargo, la forma en que se da el trabajo en equipo es peculiar: parece que no es por propia voluntad que la obrera pequeña pasan la semilla a la obrera mayor, sino que son las hormigas grandes las que "roban" la semilla de la hormiga pequeña para asegurar el éxito del transporte.

Según recoge la agencia SINC, el estudio se realizó en Castellbell i el Vilar, un pueblo situado cerca de Barcelona. Los investigadores siguieron más de 206 semillas de hinojo (Dorycnium pentaphyllum), desde que eran recolectadas por obreras de la especie M. bouvieri hasta su destino. Un 64% de las semillas llegaron al nido, el resto cayeron.  


COMPENSAN LAS BAJAS LABORALES DE SUS COMPAÑERAS

Una epidemia de gripe puede cerrar escuelas, vaciar oficinas y hacer que la productividad caiga en picado. No sucede así en los nidos de la hormiga Temnothorax nylanderi, cuyas tenaces trabajadoras compensan las `bajas laborales´ de sus compañeras, según revela un estudio publicado en The American Naturalist.


La hormiga estudiada vive en colonias de más de 200 individuos en los bosques europeos, y puede ser parasitada por un tipo de tenia que infecta a los juveniles cuando estos toman alimentos infectados con sus huevos. Los investigadores comprobaron que las hormigas parasitadas, de un color más claro y de menor tamaño que sus compañeras, efectuaban pocas excursiones fuera del nido y se dedicaban a `mendigar´ comida a sus compañeras. Sin embargo, en los nidos con presencia del parásito, la productividad global era muy similar a la de los nidos que tenían todas las hormigas sanas, lo que indica que las hormigas no parasitadas en los nidos con hormigas enfermas, las trabajadoras compensan la inactividad de sus compañeras.

Además, los investigadores observaron que en los nidos parasitados había más proporción de machos que de hembras, y que estos eran de mayor tamaño. Esto permite que las hormigas sean capaces de ir a buscar comida a lugares más alejados del nido y tener, por tanto, más posibilidades de escapar de nuevas infecciones por el parásito.


MUCHAS REINAS, MEJOR QUE UNA

La hormiga del fuego (Solenopsis invicta), apodada "la invencible", es famosa por su dolorosa picadura y por causar plagas invasoras en países como China y Australia. Sus sociedades se caracterizan porque unas tienen cientos de reinas y otras una sola de forma estricta. Ahora una investigación, liderada por la Universidad de Londres (Reino Unido), ha analizado el genoma de más de 500 de estos insectos y, según sus conclusiones, la multiplicidad o no de reinas en esta especie viene determinada por el gen Gp-9, considerado un "supergen" al estar formado, en realidad, por más de 600 genes.

Según ha explicado a la agencia SINC el biólogo Yannick Wurm, coautor del estudio que publica Nature sobre este asunto, se trata del primer trabajo que logra identificar un "supergen" que condiciona un comportamiento social determinado. Por este motivo, los investigadores han denominado a esta sucesión de genes como cromosoma "social". El gen Gp-9 contiene dos variantes -a las que han denominado B y b- que difieren en su estructura, pero que han evolucionado de manera similar a los cromosomas X e Y, que determinan el sexo de los seres humanos. ?Si las hormigas obreras de una colonia llevan exclusivamente la variante B del gen aceptarán una sola reina. En cambio, una colonia de hormigas obreras que además porten la variante b aceptará múltiples reinas con cromosomas Bb?, explica Wurm.

Tener más de una reina implica importantes ventajas para las hormigas del fuego. Los científicos señalan que en las colonias con múltiples reinas hay más hormigas trabajadoras que en las que solo tienen una "monarca", "lo que convierte a las primeras en una forma social más exitosa".


TAMBIÉN HABLAN

Las hormigas tienen un complejo sistema social que hace necesaria la comunicación entre los miembros de la colonia. Además de las señales químicas, estos animales también emiten sonidos para avisar a sus compañeras de algún peligro. Hasta ahora solo se habían escuchado dichos sonidos en hormigas adultas, pero un equipo de investigadores del Centro de Ecología e Hidrología de Wallingford (Reino Unido), acaba de descubrir que las pupas, un estado previo a la fase madura, también emiten sus propias voces de alarma.


Para poder “gritar”, algunas especies de hormigas poseen un pico especializado en el abdomen que pueden golpear con sus patas traseras. De esta forma, los animales avisan, por ejemplo, cuando un depredador se encuentra cerca. Cuando las hormigas se encuentran en la fase de larva, su exoesqueleto no está aún desarrollado, por lo que carecen del pico especializado y no se podrían sonidos. Sin embargo, en la fase de pupa, intermedia entre la etapa larvaria y la fase adulta, el exoesqueleto comienza a estar más desarrollado y el pico se podría desarrollar.
Para comprobar esta hipótesis, los científicos usaron unos micrófonos hipersensibles y midieron los sonidos emitidos por distintos individuos de la especie Myrmica scabrinodis, tanto larvas como pupas maduras y pupas inmaduras. Mientras que las larvas y las pupas inmaduras permanecían en silencio, las pupas maduras emitían unos sonidos muy rudimentarios.
Los investigadores, que publican su trabajo en la revista Current Biology, comprobaron que estos ruidos también son una especie de voz de alarma. Para ello reprodujeron las grabaciones de las pupas y comprobaron que las hormigas adultas caminaban hacia la fuente del sonido y se quedaban alrededor, observando en actitud de guardia. Sin embargo, cuando se reproducían sonidos aleatorios, las hormigas no respondían.
La investigación supone un paso más para el conocimiento del complejo entramado de relaciones y formas de comunicación de los insectos sociales.


AGRICULTURA SOSTENIBLE

Un nuevo estudio ha demostrado que las hormigas practican la agricultura sostenible desde hace más de 50 millones de años. Y que del mismo modo que la agricultura ayudó a los seres humanos a convertirse en una especie dominante, también ha permitido a las hormigas convertirse en uno de los insectos sociales más exitosos de la naturaleza. Los detalles aparecen publicados en un artículo de Microbiology Today que desgrana el sistema aplicado por las hormigas para mantener sus "huertos" libres de plagas.

Los investigadores también observaron en este estudio que algunas hormigas obreras tenían una sustancia blanca en sus cuerpos, similar a la cera. Pero al mirar a través de un microscopio, los científicos descubrieron que se trataba de un microorganismo del grupo de las actinobacteruas, que producen más del 80% de los antibióticos utilizados por los seres humanos. En el caso de las hormigas, estas bacterias producen compuestos antifúngicos que detiene los patógenos que atacan el jardín.

Y es que estos insectos sociales parecen tener mucho que enseñarnos. Sin ir más lejos, la semana pasada el físico alemán Dirk Helbing demostró que los interminables atascos podrían ser cosa del pasado si aplicásemos las técnicas utilizadas por las hormigas, que son capaces de trasladarse masivamente de un lado a otro sin que se el tráfico se congestione en ningún momento.


ARCA DE NOE

Investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia, Estados Unidos, han descubierto que las hormigas de fuego (Solenopsis invicta) crean una especie de balsa resistente al agua cuando hay inundaciones para salvar a la colonia. Se trata de una estructura en forma de tortilla, y casi la mitad de la colonia queda sumergida para mantener a flote al resto, según explican en un artículo difundido hoy en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS).


Para comprobar cómo estos insectos altamente invasivos reaccionan ante una emergencia colaborando entre si, el equipo dirigido por David Hu arrojó entre 500 y 8000 hormigas al agua. Observaron que se agrupaban con rapidez, agarrándose unas a otras con sus mandíbulas y pinzas para formar la estructura. Según señalan los autores, las formaciones de aire atrapado bajo las balsas probablemente aumentan la flotabilidad y evitan que las hormigas de la capa del fondo se ahoguen. Retirando poco a poco las hormigas de la parte superior comprobaron que las del fondo se movían para conservar el grosor medio del embalse. De acuerdo con los investigadores, esta conducta cooperativa entre las hormigas rojas podría basarse en la coerción.

Aunque S. invicta es originaria de Sudamérica, la hormiga se ha convertido en una plaga en el sur de los Estados Unidos, Australia, Filipinas, Taiwán y el sur de la provincia china Guangdong.


ALGUNAS SE COMPORTAN COMO ZOMBIES

Las hormigas carpinteras tropicales (Camponotus Leonardi) viven en lo alto de las copas de los árboles. Cuando son infectadas por un hongo parásito (Ophiocordyceps unilateralis) el comportamiento de estas hormigas cambia drásticamente, se comportan erráticamente y actúan como zombis. El hongo las manipula hasta la muerte para obtener condiciones óptimas para la reproducción. La nueva investigación, publicada en la revista BMC Ecology, examina los patrones de comportamiento alterado en estas hormigas y muestra cómo el hongo altera el comportamiento de las hormigas.

Los autores estudiaron en la selva de Tailandia a hormigas carpinteras infectadas por el hongo O. unilateralis. A medida que se desarrolla, el hongo se extiende por el cuerpo de la hormiga y la cabeza provocando que los músculos se atrofien. El hongo también afecta al sistema nervioso central de la hormiga y mientras las hormigas normales rara vez abandonan las pistas por las que trabajan acarreando comida al hormiguero, las zombis caminan de una manera aleatoria, incapaces de encontrar su camino a casa. Las hormigas también sufren convulsiones que las hacen caer de los árboles. Una vez en tierra fueron incapaces de encontrar su camino de regreso a la copa y se mantuvieron en una zona de sotobosque que resultaba más fresca para que el hongo pudiera desarrollarse.

Al mediodía solar (cuando el sol está en su lugar más fuerte) el hongo sincronizaba el comportamiento de las hormigas infectadas, obligándolas a morder la vena principal en el envés de una hoja. La multiplicación de las células de los hongos en las cabezas de las hormigas hace que las fibras dentro de los músculos que abren y cierran sus mandíbulas se desprendan. Esto da lugar a un "gancho de cierre", que significa que una hormiga infectada es incapaz de liberar la hoja después de la muerte. Pocos días después, el hongo genera un cuerpo fructífero (estroma) de la cabeza de la hormiga que libera esporas para ser recogidas por otra hormiga errante.

El doctor David Hughes, de la Penn State University, ha explicado que el hongo ataca a las hormigas en dos frentes. "En primer lugar mediante el uso de la hormiga como una fuente de alimento, y en segundo lugar a través de sus músculos y sistema nervioso central, dando lugar a zombis que acaban en el sotobosque húmedo". Este comportamiento de las hormigas infectadas es esencialmente un fenotipo extendido de los hongos (el comportamiento de hongos a través del cuerpo de la hormiga).


Fuente: muy interesante




lunes, 25 de febrero de 2013

¿Por qué cuesta tanto matar a una mosca?

La razón es que las moscas tienen en sus cerebros conexiones para evitar los matamoscas. ¿De que se trata? 

Pues bien, cuando los insectos se sienten amenazados, ajustan su posición de descanso para volar en la dirección opuesta, y se garantizan así un escape seguro. 

Con esto sabemos porque logran evadir los golpes de las personas.
Se estima que sus movimientos son bastantes rapidos, 200 milisegundos, donde le da tiempo para determinar de dónde viene la amenaza, activar una serie de movimientos apropiados para posicionar sus patas y alas, según lo explica Michael Dickinson, del Instituto de California.

Ante la respuesta de una amenaza, la mosca mueve sus patas del medio hacia adelante, se inclina hacia atrás y levanta sus patas traseras para un despegue trasero. Si la amenaza viene del costado, la mosca se inclina hacia el otro lado antes de despegar.

Los descubrimientos ofrecen nuevas miradas dentro del sistema nervioso de una mosca y aportan nuevas ideas de cómo engañar a este insecto. La recomendación dada es no golpear en la posición inicial de la mosca, sino apuntar a la ruta de escape, logrando así eliminar al insecto.


fuente: muy interesante

Hablemos de Hormigas

CURIOSIDADES

1.- Se ha comprobado que el animal con el cerebro mas grande en proporcion a su talla es la hormiga.

2.- Se calcula que las hormigas son el 10% de la masa corporal del mundo animal.

3.- Una hormiga puede sobrevivir por hasta dos semanas bajo el agua.
4.- La hormiga es capaz de levantar 50 veces su propio peso, y 30 veces el volumen de su cuerpo.


5.- La hormiga cae siempre hacia la derecha cuando esta intoxicada.

6.- Aunque las hormigas son conocidas por trabajar en grupo y poner el bien comun delante del individual, una investigacion revela que sus colonias son un semillero para desarrollar comportamientos egoistas y corruptos, lo que las hace similares al ser humano.

7.- Las hormigas existen desde hace casi 100 millones de años y se encuentran en casi todo tipo de medioambiente terrestre.

8.- Hasta ahora se han descubierto y nombrado 9 500 especies de hormigas aproximadamente. Los mirmecólogos (científicos que estudian las hormigas) estiman que existen alrededor de 20 000 especies en total.

9.- La colonia de hormigas más grande del mundo se descubrió en 2002. Esta súper colonia tiene millones de hormigas que viven en millones de hormigueros. Tiene una extensión de 3 600 millas, desde Italia hasta el noroeste de España.

10.- Las hormigas no tienen pulmones. Respiran a través de pequeños orificios a los costados denominados espiráculos.


INTRIGA ENTRE LAS HORMIGAS

Después de esta nota nos damos cuenta de que no todo es armonía en el mundo de las hormigas. 

Según un estudio realizado por la Universidad de Leeds, Inglaterra, y de Copenhague, Noruega, en la casi perfecta organización de las colonias de hormigas es posible encontrar miembros que ‘engañan’ el sistema.

Los investigadores citaron algunas que alimentan a sus larvas para que, en vez de desarrollarse en obreras según la estructura jerárquica, puedan aspirar a convertirse en reinas reproductoras.






Al estudiar el ADN de algunos de estos insectos en cinco colinas diferentes, encontraron que los descendientes de algunos padres tienen más posibilidades que otros de convertirse en reinas, aunque los genes ‘reales’ son bastantes raros.

COMPENSAN LAS BAJAS LABORALES DE SUS COMPAÑERAS

Una epidemia de gripe puede cerrar escuelas, vaciar oficinas y hacer que la productividad caiga en picado. No sucede así en los nidos de la hormiga Temnothorax nylanderi, cuyas tenaces trabajadoras compensan las `bajas laborales´ de sus compañeras, según revela un estudio publicado en The American Naturalist.

La hormiga estudiada vive en colonias de más de 200 individuos en los bosques europeos, y puede ser parasitada por un tipo de tenia que infecta a los juveniles cuando estos toman alimentos infectados con sus huevos.


 Los investigadores comprobaron que las hormigas parasitadas, de un color más claro y de menor tamaño que sus compañeras, efectuaban pocas excursiones fuera del nido y se dedicaban a `mendigar´ comida a sus compañeras. Sin embargo, en los nidos con presencia del parásito, la productividad global era muy similar a la de los nidos que tenían todas las hormigas sanas, lo que indica que las hormigas no parasitadas en los nidos con hormigas enfermas, las trabajadoras compensan la inactividad de sus compañeras.

Además, los investigadores observaron que en los nidos parasitados había más proporción de machos que de hembras, y que estos eran de mayor tamaño. Esto permite que las hormigas sean capaces de ir a buscar comida a lugares más alejados del nido y tener, por tanto, más posibilidades de escapar de nuevas infecciones por el parásito.


SE ENCONTRÓ UN FÓSIL DE UNA HORMIGA GIGANTE

Una hormiga gigante llamada Titanomyrma lubei, que vivió hace 50 millones de años y medía hasta cinco centímetros, casi como un moderno colibrí, cruzó el Ártico durante los períodos más cálidos de la Tierra, usando puentes de tierra entre los continentes. Los fósiles fueron desenterrados en los sedimentos de un antiguo lago en Wyoming, Estados Unidos. Según un equipo de investigadores de Canadá y EE.UU., estas hormigas gigantes casi siempre vivían en climas cálidos.


La nueva especie parece muy similar a los fósiles que se han encontrado en Alemania y en la Isla de Wight, al sur de Inglaterra, que datan del mismo período. "No tenemos ningún fósil de hormiga obrera de esta nueva especie, sólo tenemos una reina", explica Bruce Archibald de la Universidad Simon Fraser en Columbia Británica. 
Aunque se sabe poco acerca de cómo estas hormigas vivieron o lo que comían, en los fósiles se han encontrado alas. 

Y un dato común: tanto en los fósiles encontrados en Europa y ahora en Wyoming, las hormigas se localizan cerca de plantas que se sabe prosperaban sólo en temperaturas de alrededor de 20º centígrados.

Según la investigación, publicada en la revista Proceedings B de la Royal Society, el período Eoceno, ocurrido hace 56 a 34 millones años, fue interrumpido por períodos en que la temperatura de la Tierra se elevó a más de lo que es hoy, probablemente a causa de la liberación a la atmósfera de gases de efecto invernadero como el metano. Y los investigadores creen que las hormigas gigantes tuvieron que trasladarse de Europa a América del Norte - o viceversa - durante uno de estos períodos "hipertérmicos".

El mayor equivalente a este fósil gigante son las hormigas guerreras del género Dorylus, que se encuentran en África central y oriental, que también puede crecer hasta 5 centímetros de largo.


LA TROTAMUNDOS

nvestigadores del Centro de Entomología Médica, Agrícola y Veterinaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos han utilizado el ADN de la hormiga de fuego roja (Solenopsis invicta) para estudiar el recorrido de sus sucesivas invasiones durante su expansión por tres continentes.
 
Según señalan los autores del trabajo, publicado en Science, la hormiga llegó a los Estados Unidos procedente de Argentina y consiguió establecerse con éxito en el sur del país durante más de 90 años. Desde Estados Unidos viajó a California, el Caribe, China, Taiwán y Australia en al menos nueve invasiones diferentes.

Los científicos, dirigidos por Marina Ascunce, del Museo de Historia Natural de Florida, analizaron las variaciones genéticas entre 2.144 colonias de hormigas de fuego procedentes de 75 localizaciones de todo el mundo para estudiar su expansión. Los descubrimientos apoyan la presencia de un clásico efecto de "cabeza de puente", por el cual una única población que se ha establecido por una invasión reciente se convierte en la fuente de invasiones repetidas a nuevas áreas.

Las hormigas de fuego probablemente fueron de Sudamérica a los Estados Unidos como "polizones" en barcos de carga. Los autores señalan que el aumento del comercio y de los viajes podrían estar detrás de la expansión global de esta especie de insectos.

Las hormigas de fuego rojas son muy agresivas. Atacan ante todo a otras especies de hormigas, lo que en el sur de Estados Unidos ha conducido prácticamente a la extinción de las especies nativas.


LA PESADILLA DE LOS ELEFANTES

Las acacias de Kenia (África) serían derribadas y devoradas sin piedad por los elefantes si no fuera por que cuentan con diminutos aliados: unas hormigas mil millones de veces más pequeñas que los paquidermos que, sin embargo, consiguen asustarlos.


Según revela un estudio publicado en el último número de la revista Current Biology, las columnas de hormigas disuaden a los elefantes introduciéndose en su sensible trompa si se atreven a acercarse a las acacias, que a cambio de protección ofrecen a los insectos refugio y alimento en forma de néctar. "Es una historia de David contra Goliat", explica el biólogo estadounidense Todd Palmer, coautor del trabajo.

Con este hallazgo se confirma que las hormigas tienen un importante impacto sobre el ecosistema de la sabana en la que viven, al proteger a unos árboles que son necesarios para absorber el dióxido de carbono y reducir así la acumulación de gases de efecto invernadero, señala el estudio.

Todd Palmer y su colega Jacob Goheen , de la Universidad de Wyoming, en Estados Unidos, se dieron cuenta durante una investigación en Kenia de que los elefantes se apartaban de una variedad de acacia común en la zona, la Acacia drepanolobium, en la que proliferan estas hormigas, mientras se alimentaban de otras variedades como la Acacia mellifera, su plato preferido, que está libre de estos insectos. 


Y comprobaron que eran las hormigas -y no el sabor de cada especie- las responsables de estas diferencias. Además, en un experimento a campo abierto, los científicos eliminaron las hormigas de algunas acacias y comprobaron un año después que estos árboles habían sufrido muchos más daños que los demás.

Un detalle curioso es que estos mismos insectos no molestan a las jirafas, que se alimentan sobre todo de hojas de acacia y apartan a las hormigas con su rugosa lengua. La trompa del elefante, sin embargo, es muy sensible a las picaduras de las hormigas y es el auténtico "talón de Aquiles" del animal, según los científicos.


SABEN QUE VAN A MORIR

En las colonias de hormigas, la supervivencia del grupo depende, en muchos casos, de que algunos de sus miembros asuman riesgos. 

Ese papel suele estar reservado a los individuos más mayores, que se aventuran a explorar zonas alejadas de la colonia mientras las trabajadoras jóvenes permanecen a salvo ocupándose de tareas "domésticas" dentro del nido. De esta forma se consigue una mayor longevidad media de las hormigas y, por lo tanto, de la colonia.
Pero, ¿cómo saben estos insectos sociales cuándo se acerca su hora? ¿Tienen simplemente un "reloj vital" interno o son conscientes de su estado de salud? Para averiguarlo, Dawid Moron y sus compañeros de la Universidad de Jagiellonian, en Polonia, han llevado a cabo una serie de experimentos con Myrmica scabrinodis. 


 En cada una de las once colonias estudiadas, a la mitad de las hormigas se les redujo la esperanza de vida exponiéndolas a dióxido de carbono (que acidifica su sangre y daña su sistema nervioso) o dañando su cubierta para exponerlas a infecciones.

 Pasadas cinco semanas, y para sorpresa de los investigadores, estas hormigas empezaron a abandonar la colonia en busca de comida más temprano y con más frecuencia que sus hermanas "sanas" de la misma edad.
Los detalles sobre este curioso comportamiento se han publicado en la revista Animal Behaviour.  


LAS HORMIGAS ZOMBIES

Las hormigas carpinteras tropicales (Camponotus Leonardi) viven en lo alto de las copas de los árboles.

 Cuando son infectadas por un hongo parásito (Ophiocordyceps unilateralis) el comportamiento de estas hormigas cambia drásticamente, se comportan erráticamente y actúan como zombis.

 El hongo las manipula hasta la muerte para obtener condiciones óptimas para la reproducción. La nueva investigación, publicada en la revista BMC Ecology, examina los patrones de comportamiento alterado en estas hormigas y muestra cómo el hongo altera el comportamiento de las hormigas.

Los autores estudiaron en la selva de Tailandia a hormigas carpinteras infectadas por el hongo  


O. unilateralis. A medida que se desarrolla, el hongo se extiende por el cuerpo de la hormiga y la cabeza provocando que los músculos se atrofien. El hongo también afecta al sistema nervioso central de la hormiga y mientras las hormigas normales rara vez abandonan las pistas por las que trabajan acarreando comida al hormiguero, las zombis caminan de una manera aleatoria, incapaces de encontrar su camino a casa.

 Las hormigas también sufren convulsiones que las hacen caer de los árboles. Una vez en tierra fueron incapaces de encontrar su camino de regreso a la copa y se mantuvieron en una zona de sotobosque que resultaba más fresca para que el hongo pudiera desarrollarse.


Al mediodía solar (cuando el sol está en su lugar más fuerte) el hongo sincronizaba el comportamiento de las hormigas infectadas, obligándolas a morder la vena principal en el envés de una hoja. 

 La multiplicación de las células de los hongos en las cabezas de las hormigas hace que las fibras dentro de los músculos que abren y cierran sus mandíbulas se desprendan. 

Esto da lugar a un "gancho de cierre", que significa que una hormiga infectada es incapaz de liberar la hoja después de la muerte. Pocos días después, el hongo genera un cuerpo fructífero (estroma) de la cabeza de la hormiga que libera esporas para ser recogidas por otra hormiga errante.

El doctor David Hughes, de la Penn State University, ha explicado que el hongo ataca a las hormigas en dos frentes. "En primer lugar mediante el uso de la hormiga como una fuente de alimento, y en segundo lugar a través de sus músculos y sistema nervioso central, dando lugar a zombis que acaban en el sotobosque húmedo".


 Este comportamiento de las hormigas infectadas es esencialmente un fenotipo extendido de los hongos (el comportamiento de hongos a través del cuerpo de la hormiga).

EL ARCA DE NOE

Investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia, Estados Unidos, han descubierto que las hormigas de fuego (Solenopsis invicta) crean una especie de balsa resistente al agua cuando hay inundaciones para salvar a la colonia.

 Se trata de una estructura en forma de tortilla, y casi la mitad de la colonia queda sumergida para mantener a flote al resto, según explican en un artículo difundido hoy en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS).

Para comprobar cómo estos insectos altamente invasivos reaccionan ante una emergencia colaborando entre si, el equipo dirigido por David Hu arrojó entre 500 y 8000 hormigas al agua.


 Observaron que se agrupaban con rapidez, agarrándose unas a otras con sus mandíbulas y pinzas para formar la estructura. Según señalan los autores, las formaciones de aire atrapado bajo las balsas probablemente aumentan la flotabilidad y evitan que las hormigas de la capa del fondo se ahoguen. 

Retirando poco a poco las hormigas de la parte superior comprobaron que las del fondo se movían para conservar el grosor medio del embalse. De acuerdo con los investigadores, esta conducta cooperativa entre las hormigas rojas podría basarse en la coerción.

Aunque S. invicta es originaria de Sudamérica, la hormiga se ha convertido en una plaga en el sur de los Estados Unidos, Australia, Filipinas, Taiwán y el sur de la provincia china Guangdong.





Fuente: Muy interesante

jueves, 20 de diciembre de 2012

Las alas de los insectos ¿no se rompen?


Investigadores del Trinity College de Dublin (Irlanda) han demostrado que las alas de los insectos no son tan frágiles como aparentan. En un estudio publicado en la revista PLoS ONE demuestran que la red de venas presente en las alas de insectos como los saltamontes o las libélulas les ayudan a evitar roturas. La estrategia es muy similar a la que se usa a la hora de construir barcos, dividiendo el casco en compartimentos para evitar que las naves se hundan.

Según los científicos, el ejemplo más emblemático es la langosta del desierto (Schistocerca gregaria), un insecto que puede volar días atraviesan desiertos y océanos agitando sus alas de un grosor tres veces más fino que un cabello humano. Durante ese recorrido soportan vientos huracanados y otras inclemencias sin que sus alas sufran el más mínimo daño. Uno de sus secretos reside en la cutícula que forma tanto las alas como el cuerpo de los insectos, considerada el segundo material natural más abundante del planeta, y también uno de los más resistentes.

Para estudiar la resistencia de las alas de estos insectos, los científicos hicieron pequeñas muescas en sus membranas, filmaron el proceso y midieron la fuerza necesaria para crear una fisura. En principio no parecían excesivamente resistentes. Pero cuando analizaron en detalle las filmaciones comprobaron que la mayoría de las grietas dejaban de expandirse cuando se topaban con una de las venas de las membranas, de tal modo que estas diminutas barreras aumentaban la fortaleza de las alas en un 50%, tal y como explica David Taylor, ingeniero y coautor del trabajo.

A continuación, los científicos midieron el tamaño y forma de las casi 1000 celdas encontradas en cada ala e identificaron que el espacio que separa la mayoría de las venas corresponde exactamente al llamado “punto crítico de fisura”. Dado un estrés determinado, las grietas menores de esta constante no se extienden. Y simultáneamente la cantidad de venas es la óptima para que las alas no pesen demasiado. "Gracias a esta distribución de las venas que se entrecruzan, las fisuras siempre se detienen antes de que alcancen un tamaño crítico sin perder ligereza", aclara Taylor.


Fuente: muy inetresante

jueves, 22 de noviembre de 2012

Curiosidades de Arañas


 TARANTULA MÁS GRANDE DEL MUNDO

Se trata de la tarántula gigante. Aunque existen muchas arañas gigantes, sin embargo la más grande de todas es la gigantesca Theraphosa blondii, la más grande del mundo, también conocida como Mygala. Puede alcanzar 28 ó 30 cm entre los extremos de sus patas extendidas y pesar más de 100 gramos.
Las hembras tardan unos tres años en madurar y pueden vivir hasta 14. Como otros miembros de la familia y de familias próximas tienen el cuerpo peludo, y esos pelos, que son irritantes, actúan como defensa. 

Son agresivas y emiten un ruido silbante (estridulación) cuando se aproxima un enemigo potencial. Su veneno, como el de otras tarántulas americanas, es poco potente. Se alimentan de animales diversos, incluidos pequeños vertebrados como lagartos y ratones.
Vive en las selvas de Brasil y Venezuela, donde los yanomami las capturan y se las comen. Más que por hambre, éste es un rito basado en la creencia —muy generalizada en varias etnias— de que al comerla se adquieren las virtudes del animal comido, en este caso su bravura y fortaleza.
A modo de iniciación como cazadores, los jóvenes ponen a prueba su valentía, teniendo que sacar la tarántula venenosa de la cueva para envolverla viva en una hoja de palma, donde la transportan hasta el campamento para comerla, una vez quemados los peligrosos pelitos y asada. Al parecer su sabor no debe ser muy desagradable. 

EL CINTURÓN DE CASTIDAD DE LAS ARAÑAS

Las hembras de una araña gigante (Nephila pilipes) que vive en bosques de Asia y del norte de Australia fabrican una especie de tapones para protegerse de encuentros sexuales superfluos y no deseados, según revela una investigación que se publica en la revista PLos ONE.

En el mundo animal, la competición por reproducirse y transmitir los genes a la descendencia es feroz. Se conocen muchos ejemplos de casos extremos en los que los machos, después de copular, rompen sus genitales en el interior de la hembra, de forma que se produce un tapón que impide cópulas posteriores con otros machos.

Sin embargo, un equipo internacional de investigadores ha dado una vuelta de tuerca al asunto y ha encontrado un caso en el que las propias hembras producen estos tapones. Según explican los autores, los tapones se producen después de la fertilización de los huevos. De esta forma se evitan los encuentros sexuales innecesarios y sobre todo muy costosos en términos energéticos, ya que en esta especie se necesitan varios episodios de apareamiento para producirse la fertilización de los huevos.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos estudiaron en condiciones de laboratorio el apareamiento de varias hembras de la araña con diversos machos, observando que tras un único encuentro sexual no se producían tapones, sino que estos aparecían durante la puesta de los huevos y después de haber copulado con varios machos.


TENGO COMIDA... ¿LIGAMOS?

A las arañas también se les gana por el estómago, y si no que se lo pregunten a los machos de Pisaura mirabilis, una especie de araña europea, quienes ofrecen a las hembras insectos muertos envueltos en seda. Un estudio publicado en la revista Animal Behaviour analiza a fondo este comportamiento.

  Los investigadores realizaron varios experimentos para comprobar si los pretendientes hacían trampas llevando en sus paquetes objetos no comestibles para hacer que parezcan más grandes. Sin embargo, los resultados revelaron que estos animales son muy honestos ya que, de los 58 machos estudiados, 23 de ellos llevaban regalos y todos ellos contenían restos frescos de insectos.

Sin embargo, acarrear estos regalos de amor también tiene un precio. En un segundo experimento, los científicos constataron que los machos portadores de paquetes eran un 42 por ciento más lentos que individuos de peso similar, pero libres de carga. Por otro lado, en peleas entre machos, las arañas que llevaban regalos no se veían perjudicadas, y algunos individuos dominantes les robaban los paquetes a otros más débiles. Los investigadores piensan que estos comportamientos pueden indicarle a una hembra la capacidad del macho para encontrar y transportar comida.


VISIÓN

Los científicos llevan años tratando de comprender porqué la araña de Adanson (Hasarius adansoni), a pesar de su cerebro diminuto, posee una visión muy sofisticada que la convierte en una cazadora infalible. Ahora, un trabajo publicado en Science resuelve parte del misterio al explicar el mecanismo por el que estos animales calculan la distancia a sus presas.

Dos de los ocho ojos de la araña de Adanson son los que le ofrecen una visión más nítida. Lo curioso es que estos órganos poseen una retina compuesta de cuatro capas sensibles a la luz y no de una, como sucede en otros animales. Además, cuando una de las capas enfoca un objeto, en las demás aparece desenfocado, y eso debería hacer que la imagen final fuera borrosa. Este hecho es un enigma para los científicos: ¿para qué puede servir una retina que emborrona la visión?


 Los investigadores parecen haber encontrado la respuesta: gracias a las dos versiones de la misma escena (una nítida y una borrosa), el animal puede calcular la distancia a la que se encuentran sus presas. Es decir, la visión en profundidad de las arañas se obtiene precisamente al comparar las imágenes nítidas y borrosas proyectadas en las diferentes capas de sus complicadas retinas. El siguiente paso, añaden los científicos, será desentrañar los mecanismos por los que el diminuto cerebro de estos cazadores natos procesa la información tridimensional que le transmiten sus ojos.

LA ARAÑA MÁS SOCIABLE DEL MUNDO

A diferencia de la mayoría de las especies de arácnidos, la araña del Huntsman (Delena cancerides), nativa de Australia, no vive solitaria en una telaraña sino que tiene una intensa vida social. Científicos de la Universidad de Cornell, en Nueva York (EE UU), han observado que las arañas de esta especie que son madres defienden de depredadores la colonia en la que viven junto a cientos de individuos debajo de la corteza de los árboles. 


Reemplazando parte de la corteza de los árboles en los que habitan estos artrópodos con plástico transparente para crear ventanas, Eric Yip y sus colegas pudieron estudiar su comportamiento nocturno durante 68 noches, ya que estas arañas son más activas al ponerse el sol. Así comprobaron, además, que los individuos salen a cazar y, si cuando empieza a amanecer aún les sobra comida, llevan consigo a la colonia parte de su presa para compartirla.
 

¿UN CALCETÍN SUDADO? MMM..ESPERA QUE AHORA VENGO

En Kenya han encontrado una araña saltarina “vampiro” que se siente atraída por el olor a pies. Se trata de la especie Evarcha culicivora, especializada en cazar mosquitos que previamente han ingerido sangre de mamíferos. Uno de sus bocados favoritos es la hembra del mosquito Anopheles, que transmite la malaria, lo que convierte a esta araña del Este de África en un aliado natural contra una enfermedad que afecta actualmente a 2.850 millones de personas en todo el mundo.

La araña fue descubierta en 2003 por Robert Jackson, de la Universidad de Canterbury (Nueva Zelanda), que observó que se sentía atraída por los mosquitos transmisores de la malaria. En 2009 Jackson demostró que la sangre es un alimento para estas arañas, pero también actúa como afrodisiaco, ya que tras tomarla se vuelven irresistibles para el sexo opuesto. Y ahora el investigador y su compañera Fiona Cross han dado un paso más al desmostrar que estos arácnidos se sienten atraídos por el “olor a sudor” de unos calcetines usados, pero no para hacia los calcetines limpios. Los investigadores sospechan que se debe a que el olor alerta a las arañas sobre la posibilidad que los mosquitos estén cerca. El estudio ha sido publicado en la revista Biology Letters.


¿DE QUE ESTÁN HECHAS LAS TELARAÑAS?

Es asombrosa la capacidad que tienen las arañas de tejer telarañas, que usan para atrapar sus presas, hacer puertas para las madrigueras en el suelo, trasladarse ayudadas por el viento, hacer capullos con sus huevos, e incluso la utilizan para el cortejo; los machos de algunas especies presentan a las hembras moscas envueltas en telarañas. Otras especies, cazadoras submarinas, usan una telaraña para cubrirse con una burbuja de aire para poder respirar bajo el agua.
Una telaraña es asombrosa. Su estructura es muy eficiente. El hilo de una araña puede llegar a ser cinco veces más resistente que un filamento de acero de igual grosor. Se ha sugerido incluso que si se tuviera un hilo de araña del grueso de un lápiz, podría llegar a detener un avión Boeing 747 en pleno vuelo. Además, el hilo de una araña se puede estirar hasta el 30 por ciento más de su largo original sin romperse.


Por todo esto podemos decir que la tela de una araña es uno de los materiales más resistentes que se conocen en el mundo. Se han estado haciendo esfuerzos para crear materiales artificiales semejantes. La seda producida por una araña es un ejemplo asombroso de lo que la vida ha llegado a producir, y que la tecnología de materiales sintéticos aún no ha llegado a imitar.

¿Pero de que están hechas las telarañas? La tela de una araña está compuesta de proteínas. Una proteína es un compuesto bastante complejo de aminoácidos. A su vez, un aminoácido es una molécula grande compuesta por un grupo amino (nitrógeno e hidrógeno), y un grupo ácido llamado carboxilo (carbono, hidrógeno y oxígeno). Los aminoácidos forman las proteínas, que son como bloques con los que se construyen los seres vivos. El cuerpo humano, por ejemplo, está compuesto en un 20% de proteínas.
En el caso de las telarañas, los aminoácidos principales con la glicina y la alanina. La araña los produce por medio de unas glándulas llamadas “hilanderas” en la parte posterior de su abdómen. Estas glándulas unen las proteínas para crear una seda flexible y resistente. Cuando a esta seda
se añade una substancia pegajosa, el resultado es una trampa muy eficiente. 


 LAS TELARAÑAS MÁS GRANDES

Investigadores de Eslovenia y Estados Unidos han encontrado en África una nueva especie de las arañas gigantes Nephila, famosas por tejer las telas circulares de mayor tamaño del mundo. Sus redes pueden alcanzar un metro de diámetro.

El arácnido es el primero de este género que se descubre desde 1879, y también el más grande de la familia. La primera araña Nephila fue descubierta por Linneo en 1767. Desde entonces se habían descrito 150 especies, que el descubridor de la nueva araña, el esloveno Matjaž Kuntner, ha reducido a 15 tras demostrar que muchos ejemplares guardados en museos de ciencias naturales pertenecían a la misma especie.

En el año 2000, Kuntner y sus colegas encontraron dos ejemplares conservados de lo que les pareció una nueva especie en un museo de Sudáfrica. En 2003, un segundo espécimen procedente de Madagascar y conservado en el Naturhistorisches Museum Wien de Viena (Austria) confirmó sus sospechas. Desde entonces, según relatan hoy en la revista PLoS One, intentaron sin éxito encontrar ejemplares vivos, hasta que un entomólogo surafricano halló dos hembras y un macho en su país, en el parque de elefantes Tembe, en KwaZulu-Natal. Kuntner bautizó entonces a la especie Nephila komaci, en memoria de su amigo fallecido, el científico Andrej Komac.

Ahora Kuntner ha pedido la colaboración del público para buscar nuevas poblaciones de la rara araña en Madagascar, donde hasta ahora no han hallado ningún ejemplar. “Tememos que esta especie esté en peligro”, confiesan. No en vano, “de momento sólo hay constancia de su existencia en dos puntos calientes de la biodiversidad amenazados: Maputaland y Madagascar”.

El dimorfismo sexual en las arañas Nephila es muy llamativo. El cuerpo de las hembras puede alcanzar los 3,8 centímetros, mientras las patas llegan a medir 12 centímetros. Los machos son cinco veces más pequeños y, aunque parecen “miniaturas” al lado de sus parejas, son ellas las "anormalmente gigantes".


LA ARAÑA VEGETARIANA

Se conocen aproximadamente 40.000 especies diferentes de arañas en el mundo, todas ellas ávidas depredadoras que atrapan con sus telas de araña a insectos y otros animales para devorarlos. Bueno, todas menos una. En América Central y el sur de México, una pareja de biólogos estadounidenses ha encontrado una araña atípica, Bagheera kiplingi, que se alimenta de las hojas de un arbusto. Se trata de la primera araña vegetariana de la que se tiene conocimiento.

En concreto, Bagheera kiplingi, de color rojizo, habita en algunas acacias en las que las hormigas y el arbusto mantienen una estrecha relación de cooperación. Las hormigas se encargan de proteger a la planta de los hervíboros y, a cambio, se cobijan bajo sus espinas y toman alimento en forma de néctar que brota de la base de sus hojas. Los científicos han descubierto que las arañas vegetarianas también sienten predilección por esa planta, en concreto por unas hojas denominadas estructuras Beltian. Y que para poder comerlas deben esquivar a las "patrullas" de hormigas, exhibiendo unas excelentes cualidades naturales en cuanto a su visión, capacidad de salto y habilidades cognitivas en general. "Las hormigas simplemente son incapaces de detenerlas. Pueden devorar la hoja completa en menos de cinco minutos", explica Christopher Meehan, coautor del estudio.

Para ponerle nombre a la nueva especie, Meehan y su colega Eric Olson se inspiraron en el escritor Rudyard Kipling y en su personaje Bagheera, la pantera del Libro de la Selva. Los detalles de la investigación se publican hoy en la revista Current Biology.


AHORRAN ENERGIA CABEZA ABAJO

Científicos españoles y croatas han descubierto que las especies de arañas que viven, se alimentan, se reproducen y se mueven cabeza abajo han modificado su morfología para ahorrar energía. El trabajo aparece publicado en el último número de Public Library of Science (PLoS) ONE.

En concreto, las arañas que viven en posición invertida han desarrollado patas desproporcionadamente largas en comparación con las arañas más habituales. Esto les permite a estos artrópodos “moverse más rápido, con movimientos similares a los de los monos”, explica Jordi Moya-Laraño, investigador de la Estación Experimental de Zonas Áridas (CSIC) y coautor del estudio.


La mayoría de los animales terrestres evolucionaron para utilizar el suelo como el soporte principal para moverse, con patas capaces de soportar el peso de sus cuerpos. Sin embargo las arañas "colgantes" encontraron una solución más cómoda y pasaron a vivir cabeza abajo, colgadas de sus largas patas, que crecieron hasta alcanzar un tamaño suficiente para poder
pendular. Moya-Laraño y sus colaboradores han estudiado la eficiencia energética de la locomoción de 105 especies distintas de arácnidos, entre las que se encuentras los fólcidos (Pholcidae) que suelen pasearse por el interior de las casas y la viuda negra ibérica (Latrodectus lilianae).Y con la ayuda del astrofísico croata Dejan Vinković, de la Universidad de Split, han demostrado que su locomoción se basan en los mismos principios físicos que hacen funcionar un reloj antiguo: el movimiento de un péndulo bajo la influencia de la gravedad.

Las arañas no son los únicos seres que pasan la mayor parte de su tiempo con la cabeza apuntando al suelo. Eulalia Moreno, coautora de la investigación, estudió hace unos años cómo funcionan las patas de los
carboneros, unos pájaros que se alimentan colgando cabeza abajo. “Ahora entendemos mucho mejor cómo debe evolucionar la forma de un animal que pasa mucho tiempo en esta posición”, señala Moreno




viernes, 19 de octubre de 2012

Ante un ataque nuclear, ella sobrevive: La cucaracha

Las cucarachas son conocidas por su gran resistencia. Son más vivas de lo que parece y esta afirmación se puede interpretar de varias maneras. 
 
- Su cerebro está ubicado en el cuerpo y si por algún accidente natural o humano pierde la cabeza puede vivir hasta 9 días totalmente decapitada. Su triste final le llega, no porque no pueda pensar, sino porque no puede comer.

- Es capaz de soportar grandes dosis de radiactividad: estos insectos sobrevivieron a las bombas nucleares que cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki.

- Tambien es capaz de sobrevivir durante más de un mes sin agua. En caso de necesidad, puede absorber la humedad ambiental a través de su cuerpo.


- Se han logrado identificar hasta 3.500 especies de cucarachas, la mayoría de origen tropical y que viven en exteriores. En España, sólo tres especies de interior representan el 100% de las especies controladas alrededor de edificios.

- Prefieren alimentos con gran contenido en almidón y grasas y azúcares, y pueden comer desde cuero hasta pegamento.

- Desarrollan su actividad durante la noche y pasaran el 75% de su vida en una grieta, junta, o pequeña cavidad.

- Son prácticamente ciegas, utilizando sus antenas en contacto continuo con las superficies para detectar vibraciones, cambios de temperatura y humedad, etc.

- Se las considera uno de los principales vectores de transmisión de enfermedades al hombre a través de la contaminación de alimentos y de utensilios de cocina por simple contacto.


(planetacurioso.com)